sábado, 26 de marzo de 2011

Oh, la diversiòn...

Tengo una depresiòn maravillada,
llena de luces, pañuelos y
caramelos media hora;
una soledad de cucaracha, de palabras repetidas como figuritas
sagradas.

Me inquieta lo escondido,
lo metàlico, el goce de
los cuerpos.

En este habitàculo subalgo
(subalterno, ponele)
me hiere lo distinto: la piel se me engripa,
enajena, encanalla, encalabrina,
enarbola,
se me enagua;
la tuya se me olvida, se me escurre,
desendeda.

Los puñales se abumeran
y te quiero,
siempre,
por lo bajo.

2 comentarios:

  1. ay luli, cada dìa màs lindo.. cada dìa màs lindo escribìs

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  2. entiendo cierta proximidad entre las cucarachas y otros lagartos.

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